martes, 10 de febrero de 2015

Los libros condenados (Les livres maudits), mejor traducido como Los libros malditos, es un magnífico repaso por varios libros prohibidos a lo largo de la historia, escrito por el misterioso Jacques Bergier, quien colaboró con dos obras fundamentales del realismo mágico: El retorno de los brujos (Le Matin des Magiciens) y La rebelión de los brujos (La Révolte des Magiciens). Los libros condenados no sólo se enfoca en libros prohibidos, sino en libros abominables, propensos a desencadenar toda clase de catástrofes en el lector, libros que hablan de un pasado remoto, de civilizaciones ahogadas en un cataclismo global, libros quemados en la biblioteca de Alejandría, cuyos títulos, terribles y amenazantes, aún sobreviven como ecos de un conocimiento perdido.
Claro que un hombre como Jacques Bergier no se limitaría a la simple exposición de curiosidades bibliográficas. Los libros condenados es algo más que eso. Sus páginas parten de una hipótesis de trabajo muy interesante: que existe una conspiración, un ocultamiento deliberado de cierto tipo de saber por parte del poder establecido. Este saber es antiguo, más antiguo que el hombre, quizá, y se manifiesta, cifrado y encriptado, en algunos mitos estremecedores y en libros prodigiosos que han sido cuidadosamente quemados a lo largo de la historia. Entre ellos figura El Manuscrito Voynich, el aberrante Excalibur, cuya lectura conduce a la locura, y otros menos conocidos, pero igualmente signados por el olvido intencional de los sabios. 

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